ICACOR

02/12/2021 11:20 Antigüedad: 57 days

La Abogacía alerta sobre los riesgos que la desinformación supone para la salud democrática

La VIII edición del Congreso de Derechos Humanos abordó la libertad de expresión y el acceso a la información veraz a través de 5 densas mesas de debate.

1-12-2021. La desinformación está poniendo en riesgo la salud de nuestra democracia en un momento en el que las redes sociales propician una censura informal y un terreno abonado para la propagación de noticias falsas y verdades alternativas. Esas fueron las principales conclusiones del VIII Congreso de Derechos Humanos de la Abogacía, que puso de relieve la importancia crucial del papel de la prensa como garante del derecho a la información.

 “El flujo constante de desinformación nos convierte en víctimas de la manipulación y nos impide ejercer los derechos de ciudadanía con la libertad imprescindible para la toma de decisiones”, señaló en sus palabras inaugurales la presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, Victoria Ortega.

En el panorama actual, como señalaron los diferentes ponentes, la lucha contra la desinformación y la posverdad es desigual, y muy complicada de ganar porque, con la ayuda de las redes sociales, las noticias falsas se han normalizado. Y los medios de comunicación, que deberían ser la vacuna, están debilitados económicamente y eso les sitúa en una difícil situación para contrarrestarlas. 

“Esto es verdaderamente una lucha a brazo partido en la que no vamos ganando, la desinformación cada vez es un problema mayor y sus consecuencias afectan a todo el mundo. Esto se ha visto con la pandemia“, afirmó Carlos Hernández-Echevarría, coordinador de políticas públicas y desarrollo institucional de Maldita.es, quien advirtió de que “la calidad de nuestra democracia es la calidad de la información que tenemos”. 
 
En este sentido Lucía Méndez, redactora jefe de Opinión en El Mundo, habló de la deriva actual del periodismo, con unos medios de comunicación regidos por el número de visitas: “Si el consumidor pide determinadas noticias enfocadas de determinada manera se las tienes que dar, porque es el que paga. La información deja de ser información y el periodista deja de serlo y se convierte en alguien que debe satisfacer los deseos del lector para cobrar su sueldo”, señaló. También explicó que “el periodismo está en periodo de adaptación y en medio de esta revolución tecnológica el contenedor afecta directamente al contenido, cuando uno no puede llamar a una fuente para confirmar la noticia porque hay que lanzarla antes que la competencia”.