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19/11/2020 19:02 Antigüedad: 11 days

La abogada y juez Eva María Algar gana el XII Concurso de Microrrelatos sobre Abogados

19/11/2020.- “Maldita suerte”, de la abogada y juez sustituta de Murcia, Eva María Algar, ha sido el relato ganador del XII Concurso de Microrrelatos sobre Abogados, organizado por el Consejo General de la Abogacía y la Mutualidad de la Abogacía, dotado con 3.000 euros, entre más de 8.500 obras que han participado en esta edición de 2020.

El Jurado del certamen, que organizan el Consejo General de la Abogacía Española y la Mutualidad de la Abogacía, ha elegido esta historia, premiada en el mes abril, por versar sobre la salida en libertad de presos durante el confinamiento, así como por considerar que hila con acierto las cinco palabras obligatorias de ese mes –confinamiento, mascarilla, coronavirus, vacuna y propagación-. En esta edición han llegado relatos procedentes de todas las ciudades de España (82%), de América, con un 12% y de otros continentes (2%), batiendo de nuevo todos los récords de participación. Un 54, % de los relatos han sido escritos por mujeres, la mitad de ellas de profesión abogadas y mutualistas, frente al 46,86% de hombres, de edades entre 30 y 60 años.

En el Jurado de esta edición participaron Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior en funciones; Antonio Garrigues, presidente honorífico de Garrigues; José María Pérez, “Peridis”, escritor y humorista; Victoria Ortega, presidenta del Consejo General de la Abogacía Española; Enrique Sanz Fernández- Lomana, presidente de la Mutualidad de la Abogacía; Joaquín García-Romanillos, vocal de la Mutualidad y ex secretario general de la Abogacía Española; Cristina Llop, consejera y vicesecretaria de Comunicación y Marketing del Consejo; Luis Izquierdo, director de Comunicación y Marketing del Consejo de la Abogacía y José Mª Palomares, subdirector general de Desarrollo de Negocio, Comunicación y Marketing de la Mutualidad de la Abogacía.

Eva María Algar es fiel a este certamen desde hace cinco ediciones. Supo de su existencia del concurso por el Colegio de Abogados de Murcia. Tras ejercer de juez, decidió colegiarse como abogada ejerciente en 2015. Ha estado adscrita al Turno de Oficio y su especialidad es el Derecho Penal y Penitenciario. “Fui juez sustituta doce años, pero la crisis económica llevó a la expulsión de los interinos, viéndome obligada a ejercer la abogacía. Pensaba que la posición del juez era la más complicada, pero he descubierto que estaba equivocada”, ha confesado a la organización del concurso. Atiende a diario a presos que obtienen el tercer grado y se ven obligados a salir en libertad en “esta situación de condena”. “Este confinamiento nos deja historias que superan la ficción y la pandemia dejará muchas historias dramáticas a su paso. Algunos presos, incluso preguntan si pueden solicitar el reingreso, pues se sienten más protegidos y acompañados dentro, hasta que todo esto pase”, ha declarado la abogada que, entre demandas, recursos y plazos, escribió la historia ganadora.

Esta edición del concurso ha estado dedicada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ambas instituciones, el Consejo y la Mutualidad, pretenden así ayudar a sensibilizar aún más sobre los retos sociales, económicos y medioambientales de nuestro planeta.

Hasta que se convoque la XIII Edición en enero de 2021, en https://microrrelatos.abogacia.es/ pueden consultarse todos los relatos seleccionados y ganadores de las doce ediciones que lleva celebradas el Concurso, así como las bases para la participación y el formulario a través del cual los participantes pueden enviar su relato junto a sus datos personales.

A la última votación, junto al ganador llegaron David Gómez Ortas, William Teixeira Correa, Patricia Bueso Izquierdo, María Sergia Martín González, Pilar Alejos Martínez, Manuel Moreno Bellosillo, Margarita del Brezo Cubillo, David Villar Cembellín, Ana María García Yuste, Valentina C. Martínez Amigo y Javier Puchades Sanmartín.

 
RELATO GANADOR:

MALDITA SUERTE
Ya estaba acostumbrado a la soledad, pero ahora el silencio es insólito, espectral. No sé qué ocurre realmente, pero debe ser grave. Nadie puede visitarme y hay que respetar una distancia de seguridad con los demás. Es de locos. Todas las actividades se han suspendido. Ahora los días son aún más largos, si cabe, que antes… El enfermero viene a verme. Lleva mascarilla y guantes. Comprueba si tengo fiebre. Consternado, murmura que ojalá encuentren la vacuna pronto porque no aguanta más y se marcha. No tengo internet, pero por teléfono mi abogado me habla de la rápida propagación de un tal coronavirus por todo el planeta y de que está muriendo mucha gente; se ha ordenado el confinamiento y nadie puede salir de casa. Suena a broma pesada. Mañana salgo en libertad, tras doce años de prisión. Dudo que haya alguien con peor suerte que yo en el mundo...